La Maldición de Carmen Winstead


Esta leyenda urbana es reciente, empezó a propagarse en el 2006 por correo electrónico y está resurgiendo en Estados Unidos gracias a mensajes en cadena efectuados en facebook a través de publicaciones en los muros.

Mientras la maestra se encontraba pasando lista a los alumnos después de un simulacro de incendio, una chica de un grupo de cinco amigas vio que su compañera Carmen estaba de pie junto a la alcantarilla sin tapa, y pensó que sería gracioso que todas gritaran “¡Carmen está en la alcantarilla!”, cuando la nombraran y así la pobre Carmen sería el hazme reír. Comunicó la idea a sus amigas y fingiendo tropezarse unas con otras… empujaron a Carmen, quien apenas emitió algo de queja al caer, cuando dijeron su nombre, las cinco chicas empezaron a gritar: “¡Ella está en la alcantarilla!.Y todos rieron, hasta que la maestra se acercó a ver lo que ocurría, y devolvió a todos una expresión de angustia y terror.

Carmen había perdido la piel de su cara al rasparse con las paredes, pero se distinguía perfectamente una horrorosa mueca como si hubiese tratado de gritar y no tuvo el tiempo suficiente para hacerlo. Su cabeza se había torcido hacia un lado y todo su cuerpo había caído sobre ella en una posición casi imposible. La sangre se dispersaba en un charco que se mezclaba con el excremento húmedo y maloliente que impregnaba todo su cuerpo, mientras que las cucarachas inspeccionaban el nuevo manjar caído del cielo.

Las bromistas se acercaron a ver, y lamentaron haber llevado a cabo su idea, pero ya era tarde. Carmen tenía el cuello roto y estaba muerta. La policía calificó el suceso como un accidente y el caso de Carmen Winstead se cerró…

Meses después, compañeros de clase de la fallecida Carmen empezaron a recibir correos electrónicos que se titulaban “La empujaron”, afirmaban que la muerte de Carmen no fue accidente, que la habían empujado, y que los culpables debían asumir la responsabilidad del crimen, pues de lo contrario habría terribles consecuencias.  La mayoría pensó que los correos eran una farsa elaborada, pero otros cuantos no estaban tan seguros.

Días después, la chica que ideó el plan para ridiculizar a Carmen escuchó una extraña risa que venía de la regadera, así que terminó rápido su ducha y se fue a dormir más temprano que de costumbre. Cinco horas después su madre se despertó al oír un portazo en la entrada. Su hija no estaba en la casa. Llamó a la Policía, pero no hicieron mucho, pues aun no transcurrían las 48 horas, para declararla desaparecida.

La mañana siguiente mientras el conserje del colegio limpiaba las hojas secas del patio, vio que la nueva tapa que habían colocado en la alcantarilla tras la muerte de Carmen, había sido levantada y en el interior, estaba la chica desaparecida, muerta de igual manera que su compañera.

Al pasar los días, otra de las chicas tubo el mismo destino, entonces, el ayuntamiento mando soldar la tapa, pero hubo una tercera muerte y la alcantarilla estuvo bajo vigilancia las 24 horas del día. Esto no detuvo los extraños sucesos, pues las dos víctimas restantes  murieron de la misma forma, en alcantarillas cercanas a sus domicilios. Así terminaron las cinco chicas, muertas dentro de alcantarillas, con el cuello roto y el rostro desecho.

La leyenda cuenta que el espíritu de Carmen las poseía en el momento del sueño, y las guiaba en estado de sonambulismo para provocarles la misma muerte que a ella le brindaron. Se rumoraba también que otras personas que no tenían nada que ver con los hechos, murieron igual… todo por haber tomado a broma el correo recibido, y no haber creído que ella fue empujada… el castigo recibido, fue una muerte igual de horrenda…

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