El sótano

El sótanoContamos con el placer de presentarte en esta ocasión, un estremecedor relato dirigido a todos aquellos amantes de las historias cortas y de terror. Se trata de una historia sucedida durante la década de los años 70’s y sin dudas te llevará a pensar dos veces antes de ingresar a una casa abandonada.

Durante el verano de 1972 un grupo de jóvenes curiosos tuvo la desafortunada idea de ingresar a una casa abandonada a las afueras de su ciudad de residencia, con el objetivo básicamente de organizar una reunión de amigos y pasar un buen rato contando historias. La casa se encontraba inhabitada hacía ya mucho tiempo, por lo cual no existía preocupación alguna ante una posible aparición de propietarios o autoridades.

Durante una noche de sábado, este reducido grupo de amigos decidió emprender viaje hasta este hogar abandonado, llevando consigo una generosa cantidad de bebidas y alimentos para pasar un buen momento contando historias. Llegados a la casa, realmente no fue muy difícil ingresar a la misma, las ventanas no se encontraban aseguradas y bastó con un simple empujón como para poder introducirse.

La reunión tuvo lugar en medio de una espaciosa salga, en dónde los jóvenes formaron un circulo y comenzaron a destapar una botella tras otra, contando historias que variaban sus tópicos desde el humor hasta otros relatos con tintes más espeluznantes. El lugar brindaba una atmósfera ideal para dar lugar a cuentos de terror, por lo cual muchos entraron en un estado de gran incomodidad.

Pasadas las horas, y mientras el grupo se encontraba en plena charla, un fuerte crujido pudo percibirse, como si se tratase de unas escaleras, lo extraño era que la casa no contaba con dos pisos. Atónitos, el grupo de jóvenes pretendía dilucidar el origen de este crujir, el cual pasados los minutos se había hecho presente en reiteradas oportunidades.

Uno de los jóvenes se armó de coraje y tomó las riendas para investigar la casa, dos amigos lo acompañaban por detrás. El crujir de estas maderas podía percibirse detrás de una misteriosa puerta, la cual fue abierta para encontrarse con un oscuro y frío sótano.

Un olor putrefacto emanaba de este lugar, un desagradable olor que ninguno de los jóvenes había sentido anteriormente, de todas maneras el sótano no contaba con luz artificial, de manera tal que la única manera de explorar el lugar sería con linternas. Una vez de regreso en la sala se comunicó esto al resto del grupo, tomaron una serie de linternas y volvieron ahora todos juntos al lugar de este misterioso sótano.

Tres muchachos emprendieron el camino de bajada por estos escalones crujientes, para darse con un macabro hallazgo, el sótano se encontraba lleno de cuerpos humanos atados de pies y de manos contra la pared de fondo, algo aún más estremecedor pudo notarse, algunos todavía se encontraban vivos y habían sido encerrados hacía ya varios días, simplemente encerrados esperando a su muerte por deshidratación. Los intentos de escapar por parte de uno de ellos había sido claramente el origen del crujir de maderas.

Los jóvenes alertaron a las autoridades de manera casi inmediata, salvando a estos moribundos hombres y trasladando el resto de cuerpos para su identificación. La causa de estos secuestros y posterior genocidio, así como su autor, nunca pudieron ser descubiertas a pesar de años de investigación, una historia que estos jóvenes difícilmente puedan olvidar.

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