El licor más costoso

Jessica y Peter Cupper eran una pareja recién casada, hijos de dos importantes familias irlandesas. Peter trabajaba en la gran empresa de su padre y Jessica se dedicaba a diseñar hermosas prendas para su exclusiva marca de ropa.El licor más costoso

Luego de su casamiento, las familias de los novios decidieron regalarles su nueva casa, se trataba de un hermoso y antiguo castillo rodeado por cientos de hectáreas que pertenecía a una reconocida familia de Irlanda dedicada a la fabricación de licores, la cual culminó luego de la misteriosa desaparición del último integrante Frédéric, el cual era hijo único y nunca había formado pareja, por lo que la descendencia terminaba allí y el castillo había sido puesto en venta

La pareja pasó hermosos momentos en su enorme morada, disfrutaban de cabalgatas por el campo, tenían un pequeño estanque con exóticos peces que Peter le regalaba a su amada y miles de fantásticas atracciones.

Jessica disfrutaba en sus ratos libres de remodelar los antiguos muebles que habían sido dejados allí por sus anteriores habitantes, pero en la lujosa bodega llena de vinos y costosas bebidas yacía un antiquísimo barril sellado y muy pesado, al cual no le dieron gran importancia ya que creían que se trataba de algún tipo de licor producido por la anterior familia habitante.

Al cumplirse un año desde su casamiento, Jessica y Peter montaron una increíble y multitudinaria fiesta en el castillo, abundaba la comida elegante y las bebidas servidas por varios mozos, además contrataron un excelente servicio de entretenimiento que brindaba espectáculos para los invitados.

La fiesta continuó por varias horas y uno de los empleados que se encargaba de servir las bebidas decidió perforar el misterioso barril que yacía en la bodega, repartiendo tragos con el contenido del mismo a todos los invitados.

Al otro día, cuando el servicio de limpieza se estaba encargando de dejar el lugar impecable, uno de los empleados advirtió a Peter que no podía deshacerse del barril, por lo que decidieron cortarlo y así, quizás podrían sacarlo de allí. Cuando lograron cortar la tapa del mismo, no podían creer lo que había dentro, el cadáver del hasta el momento desaparecido Frédéric, conservado por el licor que los invitados habían tomado la noche de la fiesta.

Peter y Jessica decidieron en ese momento mudarse del tenebroso castillo y no volver a hablar nunca más del tema, luego de haberse contactado con sus invitados para ver si se encontraban bien, sin mencionar el pequeño detalle que escondían de su fiesta.

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